Madrid de la mano de Luis Buñuel PDF Imprimir E-mail
Publicado en www.publicatusarticulos.com y escrito por Raúl   
Miércoles, 23 de Marzo de 2011 14:35

Madrid es la ciudad más visitada de España. Hecho  facilitado por sus hoteles baratos y las ofertas vuelos, pero, sin duda  alguna, impulsado por su increíble poso cultural e intelectual. Veamos ese  legado en un retrato del Madrid de principios del siglo XX de la mano del  cineasta Luis Buñuel.

La primera vez que Buñuel vivió en Madrid fue entre  1917 y 1925. Por entonces Madrid aún era una ciudad pequeña, donde todo el  mundo se conocía y donde cualquier encuentro era posible. Pero, a pesar de su  pequeño tamaño, no dejaba de ser la capital administrativa y artística de  España, y los encuentros podían darse tanto con el propio rey como con  cualquiera de los grandes pensadores de la época. El propio Buñuel conoció a  una lista interminable, muchos de ellos maestros de su propio pensamiento.  Entre ellos, Valle-Inclán, Ortega y Gasset y el propio Benito Pérez Galdós,  viejo ya, del que adaptó al cine dos novelas, Tristana y Nazarín.

Uno de apartados más importantes de la vida social  del Madrid de la época eran las peñas de los cafés, heredadas de las tertulias  políticas de finales del siglo XIX. Luis Buñuel solía frecuentar, entre otros, el  café Pombo (Carretas 4, hoy un edificio moderno), donde Ramón Gómez de la Serna  organizaba una tertulia literaria. También veía a Santiago Ramón y Cajal,  premio Nobel de Medicina, en el Café del Prado (Calle del Prado esquina con  calle León, hoy vacío).

Y por supuesto, están Lorca y Dalí. Amigos  inseparables de Buñuel, los tres rondaban la veintena y descubrían por primera  vez el mundo en la capital. Coincidieron en la Residencia de Estudiantes (Pinar  21-23, hoy un centro cultural perteneciente al Consejo Superior de  Investigaciones Científicas), un colegio mayor de inclinación liberal que  acogió a otros grandes nombres de la época, y que marcó el devenir artístico de  todos ellos.

Buñuel dejó Madrid en 1925. Volvió durante la II  República (1931-1936), y luego en 1960, tras un exilio de veinticuatro años.  Con la emoción de encontrar de nuevo los lugares de su juventud descubrió una  ciudad muy distinta... Pero eso es ya otra historia.

Última actualización el Jueves, 24 de Marzo de 2011 05:08