Enfermedad de Chagas PDF Imprimir E-mail
Escrito por Edgar Luna   
Lunes, 16 de Agosto de 2010 17:00

La enfermedad de Chagas (Tripanosomiasis americana) es causada por un protozoario flagelado conocido como Trypanosoma cruzi.  Esta enfermedad se distribuye desde el sur de EE.UU. hasta el sur de Argentina, concentrándose en América central y Sudamérica, constituyendo un grave problema de salud pública en América.

Trypanosoma cruzi se localiza en la sangre de vertebrados (como los marsupiales, roedores, pequeños carnívoros y otros mamíferos) en su forma flagelada. Unos insectos hematófagos conocidos como triatómidos, son los encargados de llevar al insecto de los animales al ser humano. Las formas infectantes de Trypanosoma cruzi se encuentran en las heces y orina de dichos insectos, y penetran al ser humano a través de pequeñas rupturas de la continuidad de la piel, como la que deja el triatómido tras su picadura. La vía transfusional y la congénita son otras formas importantes de transmisión de la enfermedad.

Clásicamente, la enfermedad se presenta en 2 fases:

  • Fase Aguda: No es habitual, y generalmente ocurre en los niños, tras 4 a 10 días a partir de la inoculación del parásito, pueden aparecer el complejo oculoganglionar o signo de Rumaña (Edema en ambos párpados e inyección conjuntival) y el complejo cutaenoganglionar o Chagoma de inoculación (Que consiste en una lesión nodular pequeña, eritematosa, con adenopatía alrededor).  Aparecen también Fiebre diaria asociada a adenopatías generalizadas, astenia y hepatoesplenomegalia. Además existe la posibilidad de desarrollar miocarditis aguda con aumento del tamaño cardiaco y derrame pericárdico. En el 90% de los pacientes, las manifestaciones pueden desaparecer en 4 a 16 semanas. A partir de esto, la mayoría de los pacientes entrará en la fase indeterminada o de latencia.
  • Fase Crónica: Aparece compromiso de la función miocárdica con insuficiencia cardíaca, arritmias y tromboembolismo. Pueden aparecer dilatación y disfunción de la motilidad esofágica e intestinal, reflejándose como disfagia (para alimentos secos y duros) y colonopatía crónica, con dificultades para la defecación seguidas de estreñimiento, fecaloma o vólvulo sigmoide.

En pacientes con compromiso del sistema inmunológico pueden aparecer formas graves de la enfermedad.

El diagnóstico puede establecerse mediante la detección del parásito en la sangre periférica en la fase aguda, mediante anticuerpos o a través de la aplicación de larvas de triatomas en los pacientes (Xerodiagnóstico).

En la fase crónica, el diagnóstico es difícil, y requiere de estudios de serología para la detección de los anticuerpos (IgG).

Deben recibir el tratamiento específico todos los casos agudos, los pacientes que reciben un transplante de un donante infectado, sujetos que en accidentes laborales de laboratorio, pacientes con infección reciente y aquellos niños menores de 10 años con infección crónica. Sólo existen 2 fármacos activos contra T. cruzi: el nifurtimox y el bezonidazol.

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Última actualización el Viernes, 23 de Septiembre de 2011 02:02